martes, 6 de diciembre de 2011

Tan idiota en algunos momentos.

La primera vez que te dije que te quería, fue horrible, me sentí tan vulnerable, pero lo que sentí cuando me dijiste que tú también es probablemente que sea lo mejor que me ha pasado. Después de nuestro último día, pensé que ya lo tenía claro, tú me necesitabas y yo estuve allí demostrándote que no mentía, y tú lloraste porque de algún modo admitiste que me necesitabas, por lo tanto, sentías lo mismo. Después de ese día podía estar tranquila, sobrellevaríamos esta semana sabiendo que somos el uno para el otro. Sin embargo tu pasado, bueno el de ambos nos aleja, nos hace dudar y sobretodo me hace pensar si realmente puedo seguir así. Los días pasan y pasan cosas, sucesos, dichos, la gente habla sobre ti y yo me aguanto, descubro cosas y tú no estás aquí, todo eso me hace pensar que no quieres estar aquí ni siquiera, sé que llegarás y no vas a llamarme, yo tendré que irme con la certeza de que tú no me estás echando de menos ahora como yo lo hago, entonces no entiendo porque dijiste aquello, no ves que para mi fue lo mejor que me ha pasado, porque lo hiciste, no podías haberme echo mas daño, fui vulnerable, fui feliz, pero sobretodo soy una gilipollas ingenua. Y hoy me da igual que todos los te quiero fueron mentiras porque a pesar de todo yo te sigo esperando. Una vez más la tonta vuelve a su papel de ingenua, él vuelve a su vida, donde al parecer no me deja encajar...

No hay comentarios:

Publicar un comentario