martes, 14 de febrero de 2012

Te adoro pequeño.

Todavía recuerdo como mi padre me arropaba cada noche y me leía mis cuentos favoritos, todos hablaban de lo mismo. Deseaba ser feliz, como esas princesas que encontraban a su príncipe azul y vivian felices. Transcurrieron años en los que me evadía del mundo y vivía mi propia fantasía, sin tener que preocuparme por nada. Creía que eso duraría para siempre, pero no fue así, apareció algo nuevo; El hacerse mayor. Rápidamente, como si hubiera sido de un día para otro cambié, mis fantasías desaparecieron, y me encontré frente a la vida real.
Durante un tiempo, que se hizo eterno, no vi otra cosa que oscuridad, me sentía apagada, sin ganas de hacer nada, sin querer repetir siempre lo mismo. No quería ser yo, deseaba cambiar, sentirme segura conmigo misma…
Empecé a mirar películas contradictorias a mis infantiles fantasías, esas princesas eran humanas, con sus defectos y virtudes, y amadas por un príncipe azul perfecto para ellas.
Me empecé a interesar por la poesía romántica, me fascinó, me había enamorado de sus deseos, pensamientos y sentimientos, que expresados en un simple papel lo decían todo. No comprendía como una persona podía llegar a sentir todo aquello, tenía tanta ilusión por conocer todo por mi cuenta, aquel sentimiento al que llamamos amor. QUERÍA VIVIRLO.
Al perder mi ilusión, comprendí que aún me quedaba mucha vida por delante para experimentar el amor, y decidí disfrutar de la vida de una chica de 15 años. Mi ilusión se convirtió en un sueño en el que a veces entraba pero siempre tenía un final y pensé que el amor no era algo para mí.
Pero entonces sin avisar apareciste tú. Cambiaste mi historia. No podía creer que existieras y que en todo aquel tiempo no te hubiera conocido. Nunca había estado enfrente de algo como tú. Hay millones de personas en el mundo y el tiempo y el lugar nos unió por algún motivo, supongo que el destino.
Me pareciste tan interesante, me moría de ganas de hablar contigo ¡Saber todo sobre ti ! Pero mi sentimiento de no querer ser yo misma apareció, quería ser tu chica perfecta y tú tan solo querías que fuera yo misma. Gracias a ti me valoro. Me tratas como a una princesa y para mi tú eres ese príncipe azul que toda chica quiere. Comprendí que era única y que cualquier chico debería luchar para conseguirme, aunque tuviera mis defectos, todos tenemos defectos. Nadie es perfecto, aunque supongo que tú para mí sí lo eres.
Paso días enteros a tu lado, andando, hablando y riendo juntos, contándote mis secretos. El tiempo se para cuando estoy contigo. Todo es perfecto. Pasamos mil historias, siempre juntos. Siento aquel sentimiento que había esperado tan ansiosamente, tú también lo sientes, nuestro amor se correspondió. Pero llegará la distancia, el verano que ambos no deseamos, me prometiste que pasara lo que pasara, estando cada una donde estemos, a miles de kilómetros de distancia, lo nuestro NO acabará en verano. En ese momento tendré presente tus “ te quiero “ esas dos palabras que sientes y me pronuncias día a día.
Espero cada mañana para verte sonreír, ver que yo te hago feliz me llena. Me pasaría horas tumbada en la cama hablando contigo, no tengo nada que esconderte, quiero que me cuentes todo, cada cosa que pasa en tu vida, siempre voy a estar ahí para escuchar y opinar sobre todo. Antes de que te vayas a dormir cada noche te pido que te acuerdes de mi cuando estés dormido, luego me toca despedirme, un día más a tu lado, esto parecía imposible hace unos meses.Creo que el comienzo de nuestra relación hace valorarnos mucho mas el uno al otro. 
Solo quería que supieras que he intentado buscar palabras para describir como me siento, guardo todos los momentos en mi memoria. Has cambiado mi vida, ahora y para siempre. También quería que supieras que todas las calles por las que andaba sola sin ningún sentido han desaparecido gracias a ti. Me has hecho saber que el amor no solo está en los cuentos. GRACIAS.

No hay comentarios:

Publicar un comentario