Porque no es la primera vez que te hago daño, tampoco es la primera vez que te doy motivos para que me dejes de lado, si necesitaras excusas tendrías un puñado de ellas, y ninguna en vano.
Y aún así aguantas, y me perdonas y lo único que me pides es que no vuelva a suceder, aunque estoy segura de que si volviera a ocurrir todo seguiría siendo igual. Y después de todo esto yo me atrevo a dudar de ti, sobre lo que sientes y a dónde va a parar todo esto.
Y después de la discusión de hace tres días, y de decirte lo que yo quiero de verdad parece que hemos vuelto a empezar si haber hablado siquiera de ello, es como empezar de 0, pero de una manera totalmente diferente. Y así me gusta mucho más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario